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Calidad desde el cultivo hasta el consumidor final
La prioridad en nuestra organización es el control de calidad. El control comienza antes de la temporada real de cosecha con la selección de las mejores plantas de cebollas y semillas. Éstas se distribuyen a los cultivadores que nosotros mismos seleccionamos.
Durante la temporada de cosecha tenemos un contacto estrecho con nuestros cultivadores y garantizamos unas condiciones óptimas. Sólo estamos contentos cuando nuestras cebollas se cosechan “sanas y salvas” y se almacenan en condiciones controladas.
En nuestra fábrica vigilamos continuamente las condiciones del proceso. Este proceso se realiza, generalmente, de manera automatizada, aunque no por ello se debe subestimar el valor de más de 25 años de experiencia en este campo. Durante este proceso se realizan pruebas que se evalúan diariamente en nuestro propio laboratorio.
Naturalmente, pensamos que la orientación hacia la calidad no sólo se limita a nuestra organización de la producción. También realizamos regularmente auditorías a los proveedores y encuestas de satisfacción de clientes, las cuales contribuyen al desarrollo posterior de productos. Garantizamos una completa trazabilidad. Si es necesario, podemos conocer la planta o semilla utilizada en tan sólo cuatro horas.
Nos entregamos a la mejora de nuestras prestaciones a través del trabajo conjunto con instituciones como el ‘Foodvalley’, en Wageningen, y nuestros colaboradores de Investigación & Desarrollo en el grupo Rieber. Nuestra empresa está certificada con ISO-, HACCP–, BRC-, IFS-, GMP y SKAL, e invierte continuamente en tecnología y en desarrollo de mercados.
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